Archivo | junio, 2012

Desde San Telmo a Cariló

25 Jun

Puerto Madero

Puerto Madero


Conocer Buenos Aires, sus teatros, museos, parques, plazas, sus vinos en antiguos bares y las bodegas de cata, los amables porteños, la pasión por el fútbol, pasear por la Reserva Ecológica y Puerto Madero, al lado del río de La Plata, visitar las milongas para aprender los ocho pasos básicos del tango o ver a los expertos recorrer las pistas de baile, asi como disfrutar de las playas en la Costa Atlántica, en época de calor, es un viaje inolvidable que deja agradables recuerdos y muchas ganas de volver.

 

El barrio de San Telmo, que exhibe típicas casa coloniales de adobe y ladrillo, calles empedradas, es el sector que conserva la historia de la ciudad de Buenos Aires con museos, iglesias, cafés, academias de bailes, como el Centro Cultural Torquato, su famosa y antigua Plaza Dorrego –Lugar Histórico Nacional-, que los fines de semana, es feria artesanal con piezas de porcelana, platería, cristal, fonógrafos, discos de pasta,  exposición de cuadros y fotos viejas, sin faltar las de Gardel, así como sus discos, CD y reliquias de todo tipo. Presentan espectáculos de mimos, músicos y bailadores de tango, tanto en el día como en las noches, ya que en la zona abundan buenos restaurantes como el Bar Dorrego y el restaurant Amici Miei, entre otros, que sirven las bebidas y comidas en las mesas que ubican en plena plaza, mientras observamos a las parejas bailando.

 

Platería, artículos de colección, discos de pasta, pintura podrá comprar en este lugar

Muy cerca de esta plaza, está el Mercado de San Telmo, una estructura de hierro con techo de chapas y vidrio, inaugurado en 1897.

En la calle Humberto 1º y en la Ave. San Juan, disfrutamos de buenas bodegas que invitan acompañada de sabrosos pasapalos a la cata de vinos de Casa Boher con tradición familiar que presentan espumantes elaborados a partir de uvas Chardonnay y Pinot Noir de viñedos en la zona de Mendoza en Maipú y en Tupungato. También de la finca de Los Maza, reserva heredada con más de 80 años de tradición, con la colección Malbec, Merlot, Cabernet y Tempranillo, entre otros de buen gusto.

 

Desde San Telmo, caminando y a pocas cuadras, puede ir a recorrer Puerto Madero, bello barrio bonaerense, cuyas calles llevan todas nombres de mujeres que se destacaron en la vida, y se extienden bordeadas por edificios y torres de cristal que miran hacia el Río de La Plata. Zona portuaria donde los viejos diques fueron convertidos en bares, restoranes, discotecas, cines y otros tantos sitios de interés que atraen tanto a los habitantes de Buenos Aires como a los turistas. También puede contratar paseos en barcos, veleros y kayak.
En combinación con el simbolismo de las arterias del barrio, el este y el oeste del puerto se encuentran unidos por el muy fotografiado Puente de La Mujer, un paseo peatonal cuyas curvas simbolizan la femeneidad, obra del español Santiago Calatrava.

 

Siguiendo el recorrido por la zona, detrás de Puerto Madero, está el parque natural y zona de Reserva Ecológica Costanera Sur, sobre los terrenos ganados al río de La Plata. Así la reserva es una muestra de la vida silvestre del ecosistema ribereño.  Se realizan prácticas de aerobismo, expresión corporal, gimnasia, caminatas y ciclismo.

La mayoría de los corredores en la ciudad, la consideran el mejor lugar para hacer fondos, sus casi 8 km. de perímetro sin cortes de calles, ni avenidas, tampoco semáforos, hacen este espacio el ideal para deportistas en la ciudad de Buenos Aires.

 

Nació como el primitivo puerto de la ciudad, donde sus primeros habitantes, casi todos inmigrantes italianos, construyeron sus casas de madera y zinc, pintándolas con restos sobrantes de los barcos  para una colorida costumbre que convirtió al barrio La Boca y su calle museo Caminito, un infaltable lugar de visita, donde puede comprar recuerdos de su viaje con los pintores y artesanos, beber y comer mientras se deleita con los bailes de tango.

 

Puede disfrutar de un grato ambiente mientras observa bailar a las parejas el tradicional tango

Seguramente, no falta entre sus fotos o se las tomará cuando lo visite, la que solo mete su cara en el cartel donde está estampada una pareja bailando tango, o frente a las casas donde solo se ven las ventanas y balcones multicolores que miran hacia este museo al aire libre de unos 100 mts. de largo que es Caminito y de donde viene la canción…. “Caminito que el tiempo ha borrado, que juntos un día nos vistes pasar….”

 

Convertido en el punto de encuentros políticos, manifestaciones y festejos, es símbolo de Buenos Aires,  con sus 67 metros de alto se observa desde muchos sitios de la ciudad, el Obelisco, es postal de la capital que está entre el cruce de Avenida 9 de Julio, Diagonal Norte y Avenida Corrientes. que es la calle de las estrellas, la fama, el glamour y la cultura, Avenida Corrientes reúne en su extensión los más reconocidos teatros y bares, los más célebres centros culturales.

 

Acompañada por edificios históricos, que además de su antigüedad ofrecen testimonio de interesantes acontecimientos, la Avenida de Mayo, une la concurrida Plaza de Mayo con la de Los Dos Congresos, sedes de los poderes Ejecutivo y Legislativo de la nación. Inaugurada en 1894, debido a que el primer intendente de Buenos Aires –Torcuato De Alvear-, quiso un boulevard como los de París, es una arteria para recorrer atentamente y conocer la Estación Perú de subterráneo, primera en Sudamérica e inaugurada en 1913; la Casa de la Cultura que se inauguró en 1896 para el diario La Prensa; la confitería London City; el Palacio Vera;  el Teatro Avenida; el Bar de Los 36 Billares, inaugurado en 1894 y no puede dejar de conocer y tomarse fotos con las figuras de Gardel y amigos en el Café Tortoni, es una parada obligada, frecuentado por la elite artística e intelectual del país. Situado en el N° 825, abrió sus puertas en el año 1858, cuando la ciudad todavía era una aldea polvorienta. Trasladado en 1880 hasta su lugar actual, el café es desde entonces un punto emblemático de la ciudad, y un atractivo turístico por su elevado valor histórico y cultural. La fachada y el interior conservan la decoración intacta desde sus comienzos.

Vía en la cual se ubica el famoso Café Tortoni y la figura de cera de Carlos Gardel

 

Si visita La Recoleta, el paseo lo puede iniciar en el  Museo Nacional de Bellas Artes, Av. del Libertador 1473, que  exhibe colecciones de pinturas de diversas escuelas y de artistas argentinos y extranjeros, así como tapices, grabados, estampas, dibujos, acuarelas, etc. El número de obras con que cuenta se acerca a las 10.000. Entre las más importantes:
Jesús en el Huerto de los Olivos, de El Greco; Retrato, de Nicolás Largilliere;
La Princesa Charlotte de Hess-Rheinfeld, de Nattier;
El Sacrificio de Melquisedec, de Tiépolo, cinco pinturas del genio de Goya y
La Ninfa Sorprendida, de Eduardo Manet.

Representando a todas las flores del mundo, la Floralis Genérica: es una enorme flor de metal y aluminio de 23 metros de alto donada por el arquitecto Eduardo Catalano. La flor está situada en Av. Figueroa Alcorta, frente al Museo Nacional de Arte y próxima a la Facultad de Abogacía – UBA. Posee un mecanismo que provoca su apertura durante el día y cierra sus pétalos por la noche.

Cementerio de la Recoleta. Inaugurado por Bernardino Rivadavia en 1822, sus monumentos y obras de arte conforman un alarde arquitectónico que atrae la atención del turista. Aquí tienen su última morada, muchos de los hombres que más trascendieron con sus hechos y obras en la historia de Argentina.

En la Plaza Recoleta, hay un ejemplar de gomero, plantado en 1823 por los padres recoletos, cuya amplísima copa -de más de 50 m de diámetro- embellece el lugar para solaz del visitante. Enfrente de la Plaza, en el tramo que abarca Presidente R. M. Ortíz, entre Vicente López y Av. Presidente Quintana, se agrupan restaurantes y confiterías de primer nivel -con mesas a la calle-, muy concurridos tanto en horas diurnas como nocturnas,  como el Bar La Biela.

 

Otro sitio que debe visitar y  pasar varias horas, es la Librería Ateneo, verdadera joya arquitectónica y cultural por su curiosa propuesta: una prestigiosa sala de teatro y cine inaugurada en 1919, en la época más esplendorosa de la ciudad, se transformó en el año 2000 en una librería de dimensiones sorprendentes, adaptada al diseño y la decoración del teatro, respetado en cada detalle.

La librería El Ateneo Gran Splendid está situada sobre la reconocida avenida Santa Fé, una importante vía que recorre el barrio de Recoleta, en Buenos Aires. A muy pocos metros de la intersección con la calle Riobamba, la magnífica propuesta cultural, se destaca desde el exterior por la fachada del antiguo teatro. La librería, es reconocida entre las más importante del mundo por su esplendor arquitectónico. Todas las estanterías con libros a la venta se encuentran ordenadas en una disposición que recuerda la antigua ubicación de las butacas en el teatro. Cada detalle de la sala fue respetado, incluso, el escenario, con el telón, es una apacible sala de lectura con servicio de café.

 

Una de las librerías más hermosas del mundo que guarda los rasgos característicos de un teatro.

 

En Palermo, área con bosques y lagos, está el Planetario Galileo Galilei, con 5 pisos y una sala circular. En la avenida Carlos Casares, el Jardín Japonés, donado por la comunidad japonesa a la ciudad, con un lago donde nadan peces del tipo carpas multicolores, también patos. Tiene cascada, jardín seco estilo zen, puentes, una casa de té y un restaurante.

 

Un sitio para relajarse y disfrutar de un espacio al estilo japonés

 

Desde 1970, es peatonal y es uno de los circuitos de compra más importantes de Buenos Aires, la Calle Florida  ofrece ventas de zapatos, artículos de cuero, con bellas chaquetas, carteras,  tiendas de ropa, librerías, música y en plena vía las parejas bailando tango.

Otro lugar con ventas de artículos de cuero en variadas tiendas de zapatos, carteras y chaquetas o camperas  es en Murillo, en el barrio de Villa Crespo.

.

Luego de recorrer algunos sitios de la ciudad de Buenos Aires, podemos tomar la ruta hacia la costa atlántica con  playas y balnearios y su amplia variedad de hoteles, apart-hoteles, resorts. Por la Ruta Nacional 2, vía Mar del Plata, llegamos a Cariló, que está entre Valeria del Mar y Villa Gesell, uno de los balnearios más exclusivos de la  costa Atlántica, mezcla de “barrio” privado, bosque y playa.

Cariló, en lengua india significa: médano verde. Es una perfecta combinación entre naturaleza y urbanismo, que está al sureste de la provincia de Buenos Aires, a una hora antes de Mar del Plata.

Es un bosque inmenso, encerrando un pueblo hermoso, centro turístico veraniego que cuenta con ofertas de alojamientos, como el Casa Grande en la Ave. Aromo, a dos cuadras de la playa, que aunque no son como las de nuestras costas venezolanas, posee dunas y  son ideales para cabalgatas, futbol playero, deportes acuáticos y pesca, donde puede obtener pejerreyes, chuchos, rayas, corvinas y lenguados.

En la costa Atlántica puede alojarse en hoteles y apartoteles ubicados en el bosque

En Cariló, existe centro comercial con tiendas de alimentos, bebidas, ropas, artículos de playa.-. También, restaurantes, cafés, canchas de tenis y de golf, que brindan días para todos los gustos en esta área de espesa arboleda con nidos, ideal para los observadores de aves y los amantes de un lugar tranquilo entre el bosque y la cercanía de la playa.

 

 

 

 

 

Anuncios

San Pedro tiene las llaves porque San Juan se las dio

24 Jun

 

En una sola parranda al son de tambores y en algunos lugares con cuatro y maracas, se celebra el encuentro de San Juan  que le entrega el poder a San Pedro el 28 y el 29 de junio de cada año, con bailes contagiosos que nos hacen olvidar de cualquier hernia discal,  que se realizan en los estados Miranda, Aragua, Carabobo, Yaracuy y en Vargas.

Desde el primero de junio, se inicia el retumbar de tambores, guaruras y maracas con fiestas a San Juan….. Rajuña la espalda….rajuñao, …Rajuña la barriga…rajuñao, Rajuña, rajuña…..rajuñao.

En la zona de Curiepe, estado Miranda, el 24 de junio, día de San Juan, sigue la tradición  donde el santo estrena trajes obsequiados por sus vasallos en el pago de promesas o por veneración y las muchachas casaderas consultan su futuro echando en la mañana un huevo de gallina en un vaso de agua y según la figura que surja a las 12 del mediodía se sabrá si habrá matrimonio si aparece un velo o un viaje si parece un avión. También consultan las agujas en una ponchera de agua. Otros siembran el diente de ajo y la suerte de la vela.

En la plaza de Curiepe, frente a la iglesia, los mejores tocadores de tambores como el “culo é puya” se turnan y las parejas entran sucesivamente a bailar en una verdadera danza de galanteo y provocación al roce de los cuerpos.

La pareja baila hasta que otra la echa de la pista que forma el círculo de futuros bailadores y mirones. Si es uno de los que están en esa rueda, prepárese a bailar, ya sea porque se contagia con la música que se le mete al cuerpo o porque algún lugareño lo obligará a ello, empujándolo simplemente con su cuerpo.

¿Has probado el futre?

24 Jun

 

Cerca del terminal de ferrys en el Paseo Colón de Puerto la Cruz, así como en Playa Maurica en Barcelona, existen ventas de pescado, recién sacados del mar, pero solo los podemos adquirir con dinero en efectivo.

Con la comodidad de tarjeta de débito y tarjeta cesta-tickets, podemos comprar en el local ubicado junto a la conocida Playa Muerta, en la calle 3 del casco central de Lechería, donde los atenderá su dueña, la Sra. Sonia, acompañada por los jóvenes  ayudantes, José y Frank, quienes limpian y hacen los cortes que les indiquen a los diversos tipos de pescados y mariscos que puede adquirir a diferentes precios: pargos, carites, sierras, cabañas, sardinas, pulpos y calamares, entre muchos. Si no ha probado el “futre”, allí lo consigue, es feo, pero es sabroso y sabe a pollo.

Todos los días, desde las 6:30 am. hasta la 1:00 pm, funciona esta venta de pescados.

Para llegar, tome la avenida principal que va hacia El Morro, al ver la Plaza Bolívar, cruce a la izquierda por una calle que está entre la plaza y una edificación de la Alcaldía y en la siguiente esquina, cruce a la derecha hasta el final donde está la venta.